Cuando hablamos del "Tiempo de Dios" nos referimos al Calendario Bíblico, entendiéndose que éste es un patrón de tiempos que Dios manda a Su creación a observar y a guardar. No obstante, debemos entender que Dios no tiene un tiempo que lo limita o un ciclo por el cual él se rige, ya que Él es Eterno, desde la eternidad hasta la eternidad. Sin embargo, de acuerdo a la Biblia, Dios creo la tierra y las luminarias en las cielos para regir el tiempo del día, de la noche, la duración de una semana, el renuevo del mes y el ciclo de un año, a fin de que nosotros, Su creación, guardemos los tiempos señalados (Moedim) que Él consagró en honor a Él.
El tiempo es subjetivo, mientras el universo o la existencia de Dios puede ser considerada eterna y sin límites de tiempo, nuestro planeta y sistema solar esta lleno de ciclos que nos limitan de una u otra forma. En nuestro historia humana, nuestros ancestros lograron un gran conocimiento de los estelares y de los ciclos que rigen el tiempo de la Tierra, pero estos se centran y por lo general rinden homenajes a una deidad o el cosmos, según lo comprendían hace miles de años atrás.
Estos calendarios han sido traspasados de generación en generación y son una base fundamental en la sociedad de hoy. Sin ellos no hubiésemos logrado la organización y la clase de civilización que tenemos hoy en día. No obstante, para quienes creemos en las Escrituras Hebreas, La Biblia, El Calendario Bíblico es más que un ciclo anual o un tiempo determinado que pretender organizar o civilizar, sino que es un tiempo que gira entorno a la relación de Dios y su pueblo Israel. Además, para muchos mandamientos de la Torah se requieren conocer el Calendario Bíblico, como la observancia del Día de Reposo, las Fiestas Solemnes, los Moedim, la consagración de la luna nueva, el comienzo del año bíblico, y entendimiento de los Tiempos Proféticos del pasado, presente y futuro.
En los estudios a continuación compartiremos material de estudio para enriquecer el conocimiento del Calendario Bíblico, las Fiestas Solemnes, y cómo pueden ser observadas y/o celebradas.